1ª Crítica

‘Ases Calientes’, divertidísima, violenta y visualmente magnífica, ¿se puede pedir más?

La película de Joe Carnahan parte de una premisa simple pero efectiva: hay una persona a la que unos quieren matar y otros proteger. A partir de ahí, millones de posibilidades por desarrollar. Lo curioso es que Carnahan parecía haber tomado una vía fácil, la de los Seagal y Van Damme de turno, en la que sólo importaría ver morir a gente, sin más, pero no. Al contrario, desde el principio, con un prólogo tan brillante como algo extenso, se nos presenta la acción y la cosa no podía estar más complicada: un buen puñado de personajes, cada uno con sus particulares roles y posibilidades, puestos sobre la mesa de un juego con más reglas de las que parece a primera vista, con una serie de planes, traiciones, hermandades y situaciones límite que se van acelerando cada vez más. Y es que el espectador no puede dejar de pensar “¿¿quién va a ser el listo que se va a salir con la suya??”. Y ahí está Carnahan con un endiablado guión lleno de sorpresas y diálogos chispeantes, un excelente montaje que permite que, a pesar de todas las subtramas que hay, el espectador no se pierda nunca y pueda ver. Lo peor: Carnahan cree que sus diálogos son tan buenos que los alarga demasiado. Y bueno, dentro de lo malo del film, aunque no pueda revelarlo, el giro casi final de la historia es bastante absurdo y totalmente innecesario. Sin embargo, Carnahan ya se ha ganado al espectador y en ese momento uno no puede evitar “mirar” a otra parte y “perdonar” el error.

El Diseño

  Hablando del diseño de ASES CALIENTES (SMOKIN’ ACES), el productor ejecutivo Robert Graf dice: “Si nos referimos a la estructura de la película, es comparable a una farsa. Varias personas se dirigen al mismo punto a la vez; van y vienen, se cruzan, los ascensores se abren y se cierran, mientras todos intentan llegar a la suite del ático donde se hospeda Buddy. Luego hay una terrible pelea, es el caos total, hay fuego, sierras mecánicas, machetes y secuencias muy coreografiadas”. Puede parece imposible de conseguir, pero el diseñador, el director de fotografía, el montador y el equipo estaban dispuestos a hacer realidad el mundo de Joe Carnahan.

El Equipo (Preparación)

  Los actores de esta película coral necesitaron mucha dedicación y disciplina para prepararse, incluso para los papeles más pequeños. A pesar de las posibilidades que ofrecen los efectos de grafismo por ordenador, las sierras mecánicas, los exagerados rifles del calibre 50 y demás no funcionan solos. El paquete de cartas tampoco hace filigranas solo. Para el papel del ilusionista Ases, Jeremy Piven tuvo que aprender a manejar una baraja de cartas con extrema soltura, cosa que su personaje hace durante toda la película. “Joe me dejó muy claro que debía hacerlo yo”, dice el actor. Para conseguir ponerse a la altura, estudió con un experto en la materia, el escocés R. Paul Wilson. “Tuvo que empezar de cero conmigo”, dice Jeremy Piven. “Y no fue nada fácil. Crecí con la mímica. Toco la batería. Sé usar las manos, pero manejar una baraja de cartas no tiene nada que ver. En una escena, debo hacer tres trucos durante un monólogo. Conseguirlo fue todo un reto”.

El Reparto

Una producción del tamaño y envergadura de ASES CALIENTES requería un casting creativo, una mezcla entre actores profesionales y desconocidos.Todos estaban de acuerdo en que era más importante encontrar al actor adecuado para cada papel que obtener un reparto cargado de estrellas. La productora ejecutiva Lisa Chasin dice: “Joe había escrito una enorme película coral con más papeles significativos de lo que me había encontrado hasta ahora. Cada uno estaba caracterizado de forma que destacara por sí mismo”. A pesar de la aparente dificultad, se resolvió con bastante rapidez, según explica el productor Eric Fellner: “Fue una experiencia muy agradable porque mucha gente quería trabajar en la película, lo que nos permitió escoger a quien realmente queríamos”. “Al fin y al cabo, lo importante es que encajasen en el papel, tanto si era un desconocido como una superestrella”, dice el director Joe Carnahan. “Tuve mucha suerte al obtener un reparto tan ecléctico”.

Cómo se hizo

Origen del proyecto

El guionista y director Joe Carnahan apareció en la escena independiente en el Festival de Sundance 2002 sorprendiendo al público con un duro drama policiaco titulado Narc. Esta compleja película, por la que fue nominado a un Premio Espíritu Independiente al Mejor Director, no encajaba con el modelo típico del género y así lo reconoció la crítica. Fue descrito como “explosivo”, lleno de “pasión arrebatadora” (Susan Stark, “Detroit News”), “…una película ambiciosa que no se impone límites” (David Denby, “The New Yorker”) con “…la velocidad de una bala saliendo del cañón de una pistola” (Elvis Mitchell, “The New York Times”). La prensa especializada empezó a hacer cábalas acerca del siguiente proyecto de Joe Carnahan. El realizador quiso llevar a la gran pantalla otro guión suyo. Bajo su batuta y con el apoyo del equipo de Working Title, que estaba dispuesto a apostar por una volátil mezcla de personajes excéntricos, humor negro, formas poco ortodoxas y cruda violencia dentro de una complicada trama – puro Carnahan –, se dio luz verde a ASES CALIENTES (SMOKIN’ ACES).

Estreno

La película se estrenó en Reino Unido el 12 de enero de 2007, llegando a las salas españolas el 2 de Febrero de ese mismo año.